El más digno homenaje a la vida
La vida después de la pérdida de un padre

La vida después de la pérdida de un padre

Pérdida de un padre.- La muerte de un ser querido es siempre dolorosa, sin embargo, cuando se trata de la pérdida de un padre o una madre, el sentimiento de duelo y vacío escala a otro nivel, pues son estos seres los que nos han dado la vida, formado y preparado para la vida que conocemos.

Nuestro padre y nuestra madre los podemos representar como nuestro origen, los que además de darnos la vida, han sido los encargados de guiarnos durante toda nuestra vida, por ello cuando faltan, podemos llegar a tener sentimientos de orfandad.

No importa si somos jóvenes o adultos, la ausencia de nuestros padres siempre genera un sentimiento de indefensión, pues toda nuestra vida hemos estado acostumbrados a acudir con ellos cuando algo anda mal.

Es por eso, que indudablemente nuestra vida cambia después de perder a nuestros padres. Aunque el nivel de apego tiene mucho que ver con cuán difícil puede ser el duelo y la aceptación, empezamos a notar cambios.

Tras la pérdida y con el paso del tiempo empezamos a darnos cuenta de cuánto marcaron nuestra vida sus enseñanzas, detectamos mucho más fácil cuánto parecido tenemos con ellos.

Asimismo, cuando hemos tenido estrechas y positivas relaciones con nuestros padres o madres, también nos damos cuenta de cómo (incluso de manera inconsciente), nos esforzamos en convertirnos en una mejor versión, en honor a ellos.

Aprender a vivir con la ausencia.

Un cambio muy significativo que se suele dar después de la pérdida de un padre, es el difícil proceso de aceptación y/o de aprendizaje a la nueva vida, una nueva realidad con la ausencia.

En el proceso del duelo nos encontraremos más de una vez con el impulso de querer visitarlos o llamarles cuando nos encontramos en situaciones difíciles, así como la necesidad de recibir un consejo.

Esta etapa puede venir acompañada de otros sentimientos como el enojo y la culpa, pues muchos hijos sienten que se han ido “antes de tiempo” o pueden tener la sensación de no haber hecho “lo suficiente” en vida por sus padres.

Sin embargo, son etapas que se pueden ir superando con el paso del tiempo y con el apoyo de familiares como los hermanos o el padre/madre que sobrevive. De no ser así, es importante acudir con un profesional, pues podrían ser síntomas de un duelo complicado.

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