El más digno homenaje a la vida
¿Por qué velamos a nuestros seres queridos cuando parten?

¿Por qué velamos a nuestros seres queridos cuando parten?

Se tienen registros de ceremonias que van desde la época medieval, y posiblemente antes de Cristo, y en este artículo te decimos por qué velamos a nuestros seres queridos.  

Dar el último adiós a nuestros seres queridos cuando mueren siempre es difícil; despedirnos de aquellos que han partido se ha convertido en una necesidad en la que familiares, amigos y allegados pueden compartir un último e íntimo momento.

Un velorio no es algo nuevo, desde tiempos antiguos, posiblemente antes de Cristo, en la época medieval ya se realizaban ceremonias donde se exponían los cuerpos y las personas lo visitaban antes de la inhumación o cremación, los difuntos eran preparados con vestimentas especiales para dar fin a su recorrido en la vida terrenal.

Hoy en día, el porque velamos a nuestros seres queridos se ha convertido en una tradición importante, pues el momento permite no solo decir adiós sino que nos da la oportunidad de cerrar ciclos y ayudarnos a entender el proceso de la muerte y aceptarla.

Compartir un último momento con nuestros fallecidos nos permite honrar su legado y reconfortar a quienes se ven afectados por la partida, además, en cierto punto, llegamos a entender y humanizar la muerte e iniciar nuestro duelo con mayor fortaleza.

Las ceremonias de velación se han realizado, por años, en recintos que ofrecen un ambiente propicio para brindar el más digno homenaje de despedida a nuestros seres queridos y, además, cuentan con capillas para que familiares, amigos y allegados puedan orar por el descanso del difunto.

De igual manera, muchas personas prefieren realizar el velorio en la intimidad del hogar, con mayor cercanía a todo lo que tuvo un vínculo con el ser querido, donde puedan tener un espacio confortable y con las personas que fueron más cercanas al fallecido.

Sea cual sea la decisión que se tome para despedir a nuestros seres queridos, los velorios son ya una tradición en todo el mundo y son un espacio en el que las personas se reencuentran y comparten anécdotas, tienen el apoyo necesario para entender la ausencia y sobrellevar la parte más difícil tras la muerte de alguien que se quería.

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